Tu sonrisa y tu mirada
son la dulce llamarada
que devuelve claridad
a mis días, a mi edad.
Pedacito de amor
del amor has surgido;
admirable candor
por amor has nacido;
Naia
te damos la bienvenida
a este mundo que embelleces
con tu anhelada llegada.
... y un adiós


son la dulce llamarada
que devuelve claridad
a mis días, a mi edad.
Pedacito de amor
del amor has surgido;
admirable candor
por amor has nacido;
Naia
te damos la bienvenida
a este mundo que embelleces
con tu anhelada llegada.
Naia nos sorprendió con su llegada antes de lo previsto, chiquitita pero perfecta, haciendo las delicias de sus papis y sus abuelos, estamos que no cabemos de alegría.
Ya le terminé el natalicio con la primera colada de su abuela. Como veis pesó 2100gr, pero está cogiendo peso como una campeona. La única penita es que la veré poco ya que viven a 600km de distancia, jó!!.
... y un adiós
Con todo el dolor de mi corazón tengo que contaros también una mala noticia.
Nico nos dejó el 26 de octubre.
Ha sido una experiencia muy triste, le echo muchísimo de menos, para mí ha sido una inagotable fuente de cariño, 14 años de risas y alegrías, era como le decían en el barrio, "un cascabel" y deja un vacío imposible de llenar. El único consuelo es saber que ya está descansando, su cascabel estaba cada vez más apagadito y por nada del mundo hubiera alargado su vida viéndole sufrir.
Poco a poco me voy reponiendo y con la llegada de Naia su falta se hace más llevadera, pero aún así le añoro tanto!
Si mientras paseas por la silvestre pradera, un páramo o un mercado
se te apareciera un perfecto caballero andante vestido de gris,
salpicado de rayos de luna, libre con el esplendor divino de los elegidos,
vigoroso como un príncipe, flexible como rama de serbal,
grácil cual doncella, alzado sobre carroza real, ademanes de ilustre dama,
entrecejo noble, el aire de los que se saben nacidos en alta cuna,
mas sin arrogancia,
y como última y más infalible prueba: si mirases en sus ojos serenos,
melancólicos, inescrutables, vestidos de una profunda y eterna tristeza,
añorando el alma que no les pertenece,
entonces sabrás que tienes ante ti uno de los más ilustres
perros pastores del norte.
(Owd Bod. Alfred Olivant)
perros pastores del norte.
(Owd Bod. Alfred Olivant)
Hasta siempre mi príncipe












